¿Qué supone para ti ser elegido pregonero de la Semana Santa de Andorra?
Es un gran honor. Después de cuarenta y seis años de cofrade, que se acuerden de mí, es muy gratificante.
Resides fuera de nuestra localidad. ¿Sueles acudir al pueblo en Semana Santa?
Suelo acudir con mi familia todos los años. En treinta y tres años que estoy fuera de Andorra, habré faltado cinco o seis veces por cuestiones personales.
¿Perteneces a alguna cofradía? ¿Tocas el tambor o bombo?
Pertenezco a la cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, la Burrica como la conocemos todos, desde que tenía once años.
Con respecto a tocar el tambor, empecé sobre esos años; ahora toco más el bombo, al estar fuera, no puedo practicar con el tambor los diferentes toques, por lo que no puedo salir con cuadrillas, pero si a Romper la hora y en las diferentes procesiones.
¿Cómo se ve la Semana Santa andorrana desde la distancia? ¿Consideras que es suficientemente conocida y reconocida?
Como residente en la ciudad de Almería, te diré que, de la Semana Santa del Bajo Aragón, solo se conoce la de Calanda y por motivos obvios, ya que es conocida a causa del director de cine Luis Buñuel. Sólo los que por algún motivo han estado en nuestra tierra, o comparten algo en común como los tambores (pienso en gente de localidades como Baena, Hellín, Moratalla, etc.), hablan de ella. Los medios de comunicación se han decantado más por la Semana Santa Calandina, dejando de lado al resto de los pueblos.
Como ya te he comentado, en esta región andaluza en la que resido no es conocida nuestra Semana Santa de Andorra. Pienso que los medios deberían de dar más auge y mención a toda la Ruta del Tambor y el Bombo.
¿Algún momento especial que destacarías en éstos días de Semana Santa?
Para mí existen dos momentos importantes:
El primero el Domingo de Ramos. Como cofrade de la Burrica, es un día importante para nosotros, es nuestra fiesta particular, además de ser la primera procesión de la Semana Santa.
El segundo Romper la Hora. Esa intensidad con la que se vive ese momento, siempre me impresiona, en más de una ocasión me pone un nudo en la garganta.
¿Crees que para un pueblo son importantes las tradiciones? ¿Consideras la Semana Santa una tradición?
Las tradiciones son muy importantes; son los valores y contenidos de la historia de los pueblos, que debemos de mantener para que las generaciones que nos sucedan los conozcan y, a su vez los transmitan, y así perduren en el tiempo.
Yo si considero que la Semana Santa es una tradición. Como ya te he comentado, con las tradiciones se transmite la historia de las comunidades ¿Qué mejor manera puede haber para la comunidad cristiana, que poder transmitir a lo largo de la historia la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, ocurrida hace ya 2000 años?
¿Dónde crees que radica la fuerza de la Semana Santa para que torno a ella se genere tanta participación popular?
Para mi radican en la tradición, la implicación y el fervor. Cero que son las fuerzas principales para tanta participación en la Semana Santa.
La tradición, que como he comentado anteriormente, es la manera de mantener la historia.
La implicación, que es necesaria para que todo funcione correctamente. El participar de la gente con sus familias e hijos reafirma una calidad extraordinaria a la Semana Santa.
El fervor, la dedicación y el respeto que todos tienen predispuesto, en una entrega sin condiciones hacia su ilusión, hacia su fe.
¿Cómo ves el presente y el futuro de nuestra Semana Santa?
En la actualidad la veo muy bien. La gente, sin distinción de edad ni de clase social, se ha volcado con intensidad en ella. Las nuevas generaciones están entrando con fuerza en las cofradías, dándoles más vida. La gran labor que realiza la Escuela de Tambores y Bombos enseñando a tocar el tambor y el bombo.
Estas cosas dan gran valor y mucha fuerza; nos dan una seña de identidad muy representativa, que creo que podrá continuar en un futuro, siempre y cuando esta identidad no se pierda.
¿Ha cambiado mucho la Semana Santa a lo largo de los años? ¿Qué recuerdos infantiles guardas de esta celebración?
Ha cambiado en su forma, pero no en su contenido.
Con respecto a la forma, podemos comprobar que aún manteniendo su sistema clásico, hay más esbeltez en sus pasos, muchos más cofrades y más armonía en las procesiones. Son más acordes a los tiempos que vivimos. Su contenido, los valores de la Semana Santa siempre han estado ahí. Las creencias de cada persona, la pasión y el sentimiento personal, configuran cada uno de sus momentos.
Recuerdo cuando empecé a participar en las procesiones de la mano de Mariano Pina, amigo de mis padres, y también cofrade de la Burrica y de cómo mi madre siempre tenía a punto desde primera hora la túnica; o el año que pusieron las capas, como las volaba el viento cuando entrábamos por la esquina de la plaza del Regallo. Los ensayos de tambor en la plaza de toros y en el campo de fútbol con su culminación final en la Rompida, y los desfiles posteriores por la carretera, hoy avenida de San Jorge.
Todos muy buenos recuerdos.
¿Alguna anécdota a contar de tu participación semanasantista?
Alguna última eventualidad siempre suele ocurrir. Más de una vez vas buscando una bombilla o las pilas para la vela porque se te han olvidado.
Pero lo más curioso es, cuando vas en la procesión, ver a la gente intentar saber quien eres mirándote a los ojos, u oír los comentarios al mismo tiempo que nos miran los zapatos, intentando localizar a algún amigo o familiar. Y, por supuesto, esas miradas de reojo al cielo, para comprobar que el tiempo no nos impidiera salir.
En una ocasión, siendo todavía un chaval novato, al empezar a tocar para romper la hora, un mal palillazo rompió la piel; lógicamente….sólo me quedó mirar. También alguna que otra carrera, con el tambor en lo alto, para resguardarnos de la lluvia bajo alguna balconada o en un bar.
¿Querías añadir algo más?
Quisiera agradecer a los miembros de la Junta Local de la Semana Santa que se hayan acordado de mí para ser el pregonero de este año. A mis amigos y a toda la gente del pueblo, que desde que se ha conocido mi nombramiento, no han dejado de mandarme mensajes de felicitación y apoyo.










