El día 5 de marzo daba comienzo la cuaresma. En la plaza de la iglesia se reunían (como ya viene siendo costumbre desde hace unos años,) tras la eucaristía, grandes y pequeños con sus tambores y bombos interpretando toques tradicionales de la localidad.
Aunque hace ya muchos días que suenan ecos de tambores y bombos en Andorra, este acto constituye el inicio oficial para que tambores y bombos adquieran ese protagonismo tan especial en la celebración de la singular Semana Santa de este pueblo bajoaragonés.










