El Miércoles de Ceniza marcó un antes y un después para los tamborileros del Bajo Aragón. A 40 días de la Semana Santa, se intensifican los ensayos de las cuadrillas que actuarán en la multitud de concursos y jornadas de convivencia que aguardan hasta el Domingo de Ramos, mientras que las cofradías comienzan a preparar las solemnes procesiones de la Ruta del Tambor y Bombo.
Los tambores salieron este miércoles de su letargo para celebrar la apertura del toque libre en los pueblos del Consorcio semanasantista bajoaragonés. Toca ensayar para disfrutar de las Jornadas Nacionales en La Puebla de Híjar del 14 y 15 de marzo, y las de Convivencia de la Ruta en Híjar una semana más tarde. Supondrán el aperitivo perfecto para las tradicionales Rompidas de la Hora y repiques en vela de los Días Santos.
Tras la imposición católica de la ceniza arrancó este miércoles un periodo litúrgico de preparación que abre paso a los ensayos de bandas de tambores de cofradías, alabarderos y todos los que participan en las celebraciones del consorcio tamborilero, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.
“El Miércoles de Ceniza supone un punto de inflexión, es la fecha en la que se inicia la Cuaresma y con ella se intensifican los ensayos y los preparativos de cara a la Semana Santa”, explicó el presidente de la Ruta del Tambor y Bombo, Fernando Galve. “Las cofradías empiezan a hacer sus asambleas y tenemos ya en puertas las Jornadas Nacionales de La Puebla, que siempre que tocan en el Bajo Aragón son más especiales para nosotros. Y el año que viene serán en Albalate”, apuntó.
El Cristo estrena estandarte
Son días, en definitiva, en los que el mundo del tambor y el bombo empieza a latir a un compás. “La Semana Santa, para el Bajo Aragón, es la festividad más importante del calendario”, concluyó Galve, que asistió en Andorra a la bendición del nuevo estandarte del Cristo de los Tambores y Bombos. La tarde concluyó con una exhibición de toques tradicionales y reparto de chocolate con porras para todos.
Asistieron buena parte de las 170 personas que ensayan. “Los niños llevan dos o tres semanas ya. Este año tenemos cinco escuelas”, tanto de niños como de adultos, dijo el presidente del Cristo de los Tambores, Aitor Pes.
“Hemos hecho un estandarte nuevo porque el anterior llevaba varias restauraciones ya y estaba para cambiar. La parte central estaba pintada y se agrietaba mucho. No lo llevábamos a todos los sitios a los que salimos para que no se rompiera”, explicó Pes. En la parte de detrás, el nuevo lleva el nombre de Andorra y el escudo de la cofradía. Delante, en el centro y grande, el Cristo crucificado ha cambiado de diseño. En la parte de debajo, en las esquinas, se añaden un tambor y un bombo, y preside arriba el logotipo de la cofradía general de todos los andorranos. Lo ha costeado el Ayuntamiento de Andorra en colaboración con Caja Rural.
(Diario de Teruel, Marcos Navarro)










