La existencia de los «Penitentes» (soldados romanos) es muy antigua en Andorra. Se conserva una relación de personas que ha ostentado el cargo de Longinos desde mediados del siglo XIX. En las instantáneas fotográficas más viejas, se observa la utilización de alabardas (en otros pueblos a éstas formaciones se les denomina alabarderos) por parte de los soldados y unos cascos cerrados que tapaban completamente el rostro.
Los penitentes se encargaban de velar el Santísimo Sacramento desde la tarde del Jueves Santo al finalizar los oficios, hasta la tarde del Viernes Santo. También participaban en un acto ya desaparecido: La Corona (que consistía en un auto sacramental representado en el interior del templo parroquial donde se escenificaba la Pasión de Cristo).
Para los desfiles procesionales, los penitentes siempre han necesitado acompañamiento sonoro (de cornetas y tambores) para poder marcar el paso tan especial que lucen en las procesiones.
En la actualidad dentro de la Banda de Penitentes encontramos: una Banda de Lanceros y una Banda de Cornetas y Tambores.











